Mostrando entradas con la etiqueta Joyería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joyería. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de agosto de 2012

Las últimas joyas




Estos pendientes han sido muy laboriosos. Se trata de dos piezas de cobre, procedentes de una plancha de grabado mordida por ácido, a las que he rodeado de un hilo de plata que acaba en una curva desplazada. El diferente grosor de los dos materiales me ha dado todo tipo de problemas en la soldadura. Pero me he quedado muy satisfecha con el resultado final.




Este broche parte de una idea similar a la anterior, pero aquí se trata de seis rectángulos irregulares de cobre, rodeados y unidos entre sí, por hilo del mismo material. Como la ignorancia es atrevida, pensé que al ser las planchas y el hilo del mismo metal, sería más fácil soldarlo. Pero no.
El color inicial, unido al calor y al efecto del ácido sulfúrico, han terminado dando unos rojizos preciosos.





Otros dos fragmentos de cobre, con sus marcas originales de mordidas de ácido y no alteradas por el calor. Rodeadas de hilo de cobre.





Y como se acababa el curso y no tenía tiempo para mucho más, terminé con estas piezas de latón, cubiertas parcialmente de laca roja.




sábado, 24 de marzo de 2012

Incursión en la joyería



El título me ha salido de corrido. Si uno busca el significado de incursión verá que lo definen como intromisión en una actividad ajena. La intuición ha debido dictarme las palabras, porque, a través del taller de orfebrería, me he adentrado en un mundo ajeno y desconocido. Por lo tanto, fascinante.

Estas son las piezas que, hasta ahora, he hecho.


   
 Estos broches son de latón. Hechos a partir de un modelado y molde previos.




                                                                                             
Pendientes en forma de espiral, segueteados de una lámina de cobre.
No me preocupó mucho que fueran iguales, pero tampoco hubiera podido conseguirlo.





Hilos de aluminio plateado y dorado, entrelazados, laminado y doblado.





Hilo de plata anudado varias veces.





Dos piezas de alpaca irregulares, redondeadas. Dejo el oxidado que queda después de calentarlos para soldar el hilo de plata.





Dos cuadrados de alpaca como base y dos semiesferas de lámina de cobre, plegada y redondeada hasta provocar la ruptura. Lógicamente, no se rompen igual ambas piezas.